No queremos con ello que dejen de leer a Borges, Vargas Llosa, Saramago o Sábato, siquiera a Bucay. No es nuestra intención opacar la carrera de nadie, ni que el Coloso tumbesino se lleve consigo a toda la audiencia literaria de este planeta.
Pero, eso sí: darle el lugar que le corresponde a Ferrante Kramer nos parece que es hacer justicia con la literatura latinoamericana. Nos resulta ingrato, aún hoy, después de tantos meses de denodado esfuerzo, sentir que la gente por la calle nos pregunta: ¿Qué es Ferrante Kramer, la marca de algún queso?.
Pero, bueno... Ya llegará el día en el que la historia grande de la literatura lo ubique en el sitio que merece. Por ahora, solamente reseñas de lo que sufrió este hombre, para llegar a ninguna parte.
La de hoy, quizás la más emblemática del "Maestro", pudo haber cambiado el curso de las letras tal como las conocemos. ¡Qué la disfruten!




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