La dirección era en Pasteur al 500, en un viejo y derruido edificio de departamentos, sin portero automático. La puerta de entrada estaba abierta, y salía y entraba gente sin parar, como si dentro funcionara una compraventa…
Por otra parte, las caripelas de los visitantes no eran para nada amigables. Miraban de arriba a abajo a quien estuviera más de 10 segundos apostado en la vereda…
- “Qué buscan?”, inquirió un tremendo morocho que hasta ese momento parecía un casual transeúnte.
- “Esteee….”, balbuceó Liberatti, ensayando una muletilla para ganar tiempo y articular algo creíble…. “… Estamos buscando a un peruano que….”
- “Piso 3, al fondo…. La puerta está abierta, entren sin llamar!
Liberatti y los otros quedaron absortos con la respuesta; se trataba de la dirección declarada por Kellner. Y si bien aún todo estaba igual que cuando llegaron, la confirmación de que en el lugar vivía Demetrio, los hizo respirar con cierto alivio…
- “Bueno, al menos la dirección que dio es verdadera… Vos viste, Walter, que cuando dijiste PERUANO al de la entrada, ni titubeó y te mandó al tercer piso, no?”…
- “Sí, pero todavía no tengo en claro algo, me parece que este lug…”, estaba por decir algo más, cuando se escuchó que un grupo de hombres ascendían violentamente por las escaleras tras de ellos. Afuera, el corto ulular de una sirena confirmaba la presencia de la policía. Estaban fuertemente armados.
Liberatti y compañía fueron invitados a desalojar el lugar: “Váyanse!”, recomendó un uniformado armado hasta los dientes… “… La mano viene pesada, estamos tras un grupo peligroso… Drogas, prostitución, todo”
Liberatti quiso quedarse, contrariamente al resto que quería volverse a Martelli. No obstante, los convenció y se ubicaron en la vereda de enfrente del edificio, fuera del cordón policial…
Como a la media hora, un grupo de personas, encabezas por Kellner, salía por la puerta del edificio. Estaban esposados… Detrás, vestido con apenas unos taparrabos y plumas que semejaban a un brujo africano, lo retiraban a Demian, semiinconsciente… Parecía bajo los efectos de alucinógenos.
- “De qué se trata todo esto, oficial?”, preguntó Liberatti alterado a uno de los policías que parecía de la GEO…
- “Un tipo que venimos buscando desde hace rato, un estafador que promete curar dolencias, enfermedades y todos tipo de males, un delirante!... Les vendía drogas a sus pacientes, pobre gente!!... y para curarlos, los obligaba a tener relaciones sexuales con una especie de sacerdote o semidiós peruano!!. Ve, ése que está saliendo allí, es su cómplice, el sacerdote, otro loco y degenerado como él!!”, exclamó con cierta indignación y repugnancia…
El oficial había señalado a Demian…
Semanas tardaron en probar que Ferrante no tenía nada que ver. Algunos vecinos de Martelli que atestiguaron conocer a Kellner, quien se decía historiador y jugador de ajedrez, ayudaron un poco a que el juez hiciera lugar al pedido de Penetieso, abogado defensor del Peruano…
Kellner -de quien también se supo no era su verdadero nombre, se llamaba Arturo González Cuenca- fue declarado inimputable y recluido en una institución psiquiátrica. Y aunque se comprobó que había sido muchos años atrás un frustrado estudiante de Historia en la UBA, el diagnóstico no dejó dudas sobre su estado, fue lapidario: mitomanía, esquizofrenia y delirio persecutorio.
Demian fue dado de alta en Hospital Durand a los 15 días, luego de numerosas intervenciones quirúrgicas en gran parte del intestino delgado, severamente dañado en uno de sus extremos.
La repercusión negativa de la noticia, aparecida en los principales diarios nacionales, produjo la baja de 9 socios de la Fundación. A partir de ese día, nadie habló más de religión en presencia de Demian…
DEMIAN FERRANTE KRAMER, EL "PERUANO DORADO"
La historia del fracaso literario menos resonante de todos los tiempos.
02 febrero, 2012
02 enero, 2012
La Iglesia Ferrante Kramer – Parte 6/7

Pasaron varios días desde aquella jornada, y nadie había vuelto a sacar el tema. Sin embargo, esa tarde algo en el ambiente presagiaba lo peor en la Fundación…
- “Che, decime, alguien sabe algo de peruano?, dijo tímidamente Dobetti
Liberatti se sumó enseguida…
- “Sí, además, quién fue el que asoció a Kellner?... Me podés pasar la ficha?”, reclamó a Penetieso.
- “Sí, acá está!”, y le entregó una carpeta roída y sucia.
- “Esta hojita y nada más?... No hay datos ni referencias, apenas una dirección en Once y un celular!... Quién tomó el ingreso, quién constató estos datos?”, repreguntó el viejo Walter.
- “Y desde cuándo se constatan los datos, Walter?...Siquiera vos tenés ficha!... En tu legajo lo único que hay es un pagaré que tuvimos que levantar entre todos, te acordás??... Ése que dijiste que pronto nos ibas a pagar!... Y lleva más de 20 años archivado, está expresado en australes, mirá si es viejo!”, bramó Aguirre Caspa
Walter, acorralado, intentó una arenga…
- “Bueno, no bardeen!... Que es del peruano de quien estoy hablando!... Creo que tenemos que actuar, y rápido… Dame el teléfono!”, le ordenó al escribano..
- “Hola, habla Kellner?”, inquirió Liberatti…
- “No, quién habla?”, se escuchó del otro lado de la línea.
- “Liberatti, de la Fundación Ferrante Kramer, me podría pasar con él?”
- “Mire, señor, este celular es mío y no conozco a ningún Kellner!”, y cortó
Liberatti pidió confirmar el número, y no hubo duda alguna que habían llamado al celular denunciado por Demetrio en el alta de afiliación…Fue cuando Walter volvió a decir la frase que tanto odiaba…
- “Muchachos, creo que Demian está en graves problemas!”.
Continuará…
28 noviembre, 2011
La Iglesia Ferrante Kramer – Parte 5/7
- “De ninguna manera!”, gritó Liberatti…. “… Vos, Kellner, que no tenés ni 6 meses de antigüedad en la Fundación, te nos venís con que te querés llevar al Peruano para reflotar tu iglesia familiar, y todo porque se dieron una serie de casualidades?... Pero, lo peor… Para qué querés a Demian, si no tenés intención de prorrumpirla en su nombre sino en el tuyo??... Arreglátelas solo, armate tu iglesia vos solo!!... No vengas a romper la armonía que reina en este grupo de seguidores honestos y de la primera hora, entendiste?”, retrucó…
- “Eso, andate a Perú solo, y dejalo a Demian en Martelli, que ya está grande para ir de un lado a otro..”, agregó Dobetti…
Fue cuando Kellner irrumpió en llanto...
- “Es que solo no puedo, no puedo, necesito estar asistido por una autoridad religiosa de mi tierra…. DEMIAN!”, dijo a modo de confesión…
- “Autoridad religiosa?... Vamos, aclará, ruso… que me parece que escondés algo!”, sentenció Liberatti con inusitada autoridad…
Así, en medio de un lloriqueo desesperado, Kellner se redimió… De sus estudios en Perú había descubierto un viejo manuscrito que versaba sobre la existencia de una dinastía conocida por la sigla DFK.
- “Yo lo relacioné con mis iniciales y mis antepasados, e intenté llevar adelante lo que podría denominarse una profecía que…”, lo interrumpió Walter…
- “Profecía?... De qué hablás?”
_ “Lo que escuchás, Walter… Una cita religiosa que hablaba de que quien invocara unas runas (1) en INKA SIMI, el lenguaje que sorprendentemente conoce Demian, obtendría conocimientos jamás imaginados por el hombre…La sabiduría universal!...”,exclamó extasiado… Pero, lo intenté, y NADA!!... No soy yo la persona indicada!”
- “O se trata de una superchería estúpida!”, retrucó Liberatti…
- “Puede ser, Walter, no lo niego, quizás esté persiguiendo una quimera… Pero, hoy… lo que sucedió don Demian, todo esto no puede ser casual!!... Para mí se trata de un mensaje de arriba. Por esa razón quiero que Demian me acompañe a Cuzco; después de todo, yo correré con todos los gastos”
Desoyendo todo consejo, Demian palmeó la espalda de Kellner, y le dijo: “Estoy en sus manos, haga de mí su instrumento para llegar a la verdad!”.
Una velada sonrisa de triunfo iluminó el rostro del ruso Kellner…
Continuará…
25 septiembre, 2011
La Iglesia Ferrante Kramer – Parte 4/7
Minutos después, y merced de las últimas gotas de la petaca de ginebra de Penetieso, Demetrio volvió en sí…- “Señor Ferrante Kramer!”, lanzó de pronto…”Usted tiene que venir conmigo a Cuzco!... Tengo que llevarlo a conocer el templo que perteneció a mi familia…. Aunque ya me inclinaría a decir NUESTRA FAMILIA, Demian…”
A la mención de “nuestra familia”, se produjo un silencio sepulcral. Todos enmudecieron. Y no era para menos… Que el ruso supiera de historia precolombina, era normal, aún para alguien de Villa Martelli… Que tuviera familiares en Perú, también. Pero que fantaseara con ser pariente del Peruano Dorado sonaba a delirio; además, era un antecedente peligroso para los integrantes de la Fundación... No fuera a ser que Kellner se les viniera con reclamos de propiedad intelectual por el uso de las iniciales de la entidad, o que tuviera intención de sacarle el lugar a alguno...
- “Pará, ruso, no delirés!”, lanzó Liberatti… “… Me parece apresurado sacar conclusiones así porque sí”, replicó a viva voz, como para ponerle un punto final al tema. Pero, fracasó…
- “No, no estoy loco, ni mucho menos!.... Señor Ferrante, Demian, si me permite… Yo me hago cargo de los gastos; pero quiero que se prepare y nos vayamos ya mismo si fuera posible!... Hace años que estoy esperando esta ocasión… Algo me decía que no era casual mi presencia aquí este día!... Se trata de una jornada histórica en mi vida!... Creo que, juntos, vamos a poder realizar el sueño de NUESTROS antepasados”, dijo Kellner, pluralizando, “… Poner de pie el antiguo templo familiar, la IGLESIA de los FK”, exclamó abstraído…
- “De los Ferrante Kramer?”, inquirió Liberatti….
- “No, de los Faber Kellner, por? … A qué viene la duda?, dijo, sorprendido….
Todos se lo quedaron mirando, especialmente Demian…
Continuará…
28 agosto, 2011
La Iglesia Ferrante Kramer – Parte 3/7
- “Ché, ruso, qué te pasa ahora?”, exclamó Liberatti. No había terminado de explicarles cómo era ese asunto de Demian y su pasado guerrero, cuando el trance se apoderó nuevamente de él…- “Perdón, un detalle que olvidé….”, dijo el ruso de improviso… “… Como me dijeron que se llama Ferrante?... Al nombre completo, me refiero…”.agregó.
- “Demian Ferrante Kramer”, respondió Aguirre Caspa…
- “Muchachos!”, dijo Kellner, “… Me parece que estamos en presencia de algo grande, las casualidades se suman, y eso nos indica que estamos transitando el camino de la historia, la que se va a escribir dentro de unos años. Con la única diferencia que seremos los protagonistas, y no simples lectores…
Lo dicho por Demetrio causó estupor. Nadie se imaginaba protagonista de un hecho histórico… Sí, de una crónica policial, de un bochorno barrial, de una quiebra fraudulenta… pero jamás de estar incluido en un libro de Felipe Pigna…
- “Quizás pocos sepan cuál es mi nombre completo, me llamo DEMETRIO FABER KELLNER… No les dice nada…?”.
Liberatti fue el que dijo: “Uia!!... Tiene las iniciales DFK, igual que Demian!”
- “Así es, muy bien Walter!”, felicitó el ruso al ex presidente de la Fundación…”… Pero, lo que seguramente no conocen, es mi vinculación con la cultura incaica… me refiero a que yo soy descendiente directo de una familia peruana, los FABER KELLNER, que han tenido por costumbre o tradición, llamar a todos sus descendientes con nombre inicializados con las letras DFK…En mi familia, ninguno de mis parientes tiene nombre que no comiencen con la letra D”, dijo…
Demian, quien parecía no escuchar, dio pruebas de todo lo contrario…
- “Igual que en mi familia!... Todos nos llamamos Demian, Dionisio, Dante, Duillo, Doroteo, Daniel, Diego…”
No había concluido la nómina, cuando se escuchó un ruido. Era Kellner, había caído al piso, desmayado por segunda vez…
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