12 febrero, 2007

Ferrante Kramer y Riquelme, cóctel implosivo

Así como el dinero llama al dinero... ¿El fracaso llama al fracaso? Si uno repasa las mil y un peripecias en la vida de Demian, sin dudas podrá observar que las cabriolas del destino siempre colocaron a Ferrante Kramer de espaldas a la lona.

Sin entrar en detalles, ni hurguetear en los años, ponemos otro lastimoso ejemplo más que nos muestra al Peruano Dorado, mano a mano con el ocaso.

Corría Febrero de 1995, en la cantera de Boca Juniors, surge un jovencito oriundo de Don Torcuato, Provincia de Buenos Aires, que deslumbra a todos. Con su andar cansino, pero con pegada sutil, Juan Román Riquelme se convirtió en el más importante proyecto futbolístico de la Argentina después de Diego Armando Maradona.

Román descolló. Fue figura del Boca Juniors multicampeón de Carlos Bianchi, y como usualmente sucede en estas latitudes, los grandes colosos del fútbol mundial se abalanzaron sobre el para contarlo en sus plantillas.

La pulseada la ganó el Barcelona F.C. el Club español a principios de 2002, pagó la friolera de 9 millones de Euros para contar con el talentoso volante argentino. Su llegada al fútbol español generó gran expectativa. Formaba parte de uno de los dos o tres mas importantes clubes de fútbol del mundo.

Román una tarde se encontraba tomando un café en un bar en las afueras de Barcelona, cuando se le acercó un hombre mayor, de barba candado y aspecto bonachón. "Romy, maestro..." le dijo con cariño.

Román, poco carismático, le contestó un seco : "¿Qué querés?"

El hombre, el cual ustedes ya habrán descubierto, no era otro que Demian Ferrante Kramer, quien intentó durante toda la velada (y aun sin tener claro porque) confraternizar con el frío futbolista sudamericano.

Le habló del sueño bolivariano (¿?), de su amistad con Maradona, con Jim Morrison, con Gustavo Cerati, con Al Pacino, en fin... lo atormentó tanto que Riquelme quedó atontado.

Los testigos del lugar dicen que se fueron juntos, tomándose mutuamente del hombro. Vamos a obviar los comentarios malintencionados de los eternos detractores de Demian que una vez más hacen referencia a su virilidad ambigua, porque nos parece totalmente remanente y no aporta nada a la historia del Peruano Dorado.

El hecho es que a partir de entonces, Román comenzó a tener a Demian como su consejero. Ferrante opinaba de cuestiones no solo relacionadas con el fútbol, sino económicas, de vida, de filosofía y de supermercadismo moderno.

El tema es que paralelamente a esto, la carrera futbolística de Román comenzó a caer en una pesada mediocridad.

En Barcelona finalmente no pudo hacer pie. El técnico Reykjard, lo dejó de lado. Fue transferido a préstamo al Villareal FC (uno de los equipos mas humildes de la liga) y si bien tuvo un principio prominente, rápidamente cayó en un pozo depresivo que incluyó no solo una pelea feroz con el técnico del Villareal (el Chileno Manuel Pellegrini), sino un paupérrimo rendimiento en la Selección Mayor de Argentina en el Mundial de Fútbol (en el cual era considerado una de las figuras).

Demian siguió aconsejándolo. De hecho lo hace actualmente. Él lo convenció de volver a Boca a préstamo.

Qué sufrimiento para el pueblo boquense...Cuanta azúcar van a necesitar. Ferrante va a desembarcar en Boca Juniors de la Mano de Roman!....

Otra que la mano de Dios!!...

3 comentarios:

Mariano Dalla Libera dijo...

A mi, Demian me ayudó mucho en mi carrera.
Saludos
Mariano

Turco Garcia dijo...

a mi también
Gracias Ferrante

Mariano Kuchumchoglu dijo...

a mi tambien...me ayudó a salir del ambiente del futbol. Cuando le hice caso me fui a la mierda
saludos

Kuchum