28 noviembre, 2007

El Jockey - Segunda Parte

Laguria, Bentram y Sinclair querían sacarse al Peruano Dorado de encima. Había que tramar algo grande, algo de lo que no se olvidara jamás ese “Son of bich”, como solían decirle murmurando por lo bajo.

Se cernía sobre Demian algo grande. ¿Pero qué?, ésa era la incógnita...

¿Qué estaría dando vueltas por las cabezas de aquellos 3 individuos resentidos por los celos y la envidia?... ¿Qué se atreverían a hacer para desembarazarse de tamaño competidor?... ¿Matarlo?... ¿Estarían dispuestos a cometer un crimen?

Cualquiera fuera la opción que estuvieran manejando, algo estaba claro: la salud de Demian peligraba; y si bien su cuerpo ya había sufrido bastante en el pasado como para que nada pudiera llamar la atención del lector, la última palabra la tenía el destino. Solo el destino podría dar cuenta de lo que le esperaba a Demian.

En la caballeriza, como si nada ocurriera, Demian continuaba vareando a su caballo, un corcel caoba precioso, con el que ya se entendía por señas. Se había producido entre ellos como una química especial; algo los unía, eran como el uno para el otro. Apenas unos ruiditos imperceptibles que el peruano producía con su boca, bastaban para que el animal se apeara y le permitiera subir con facilidad, ajustarle la montura, o levantase las patas para ver el estado de los herrajes.

Y seguía bajando tiempos, era un rayo. Ya daba que hablar entre los que manejaban las apuestas.. ¿Quién es ese tipo?, comentaban en los paddocks...

La respuesta “Ferrante Kramer, el peruano”, causaba tanto asombro como sus resultados deportivos. ¿Quién carajo era Ferrante Kramer?, se preguntaban todos, y no faltaron quienes acudieron a libros especializados del turf a nivel mundial para corroborar que no se tratara de un fraude que, bajo la apariencia de un inexperto jockey, en realidad fuera un “tapado” con intenciones de manipular los cientos de miles de dólares que se jugaban a los pies de un potrillo.

Pero no encontraron nada. Demian Ferrante Kramer no existía más que allí, era un perfecto Don Nadie…

De todas maneras, las dudas continuaban. Y entre los apostadores -los pesados-, se escuchaba frecuentemente la frase: “Este peruano puede ser un peligro, hay que vigilarlo”, frase que por azar llegó a los oídos de Laguria, uno de los jockeys desplazados por Demian.

Era la oportunidad que estaban buscando él, y sus compinches, Bentram y Sinclair. No tardaron mucho en urdir todos ellos un plan que podía significar el final del Peruano Dorado. Plan que manejaron en secreto hasta el día de la carrera.

No obstante, mientras esto sucedía, Demian seguía como si nada, viviendo en una nube de pedos. Ni se imaginaba el peligro que se cernía sobre su humanidad. Confiado como un niño con un chupetín en la mano, Ferrante solo pensaba en trotar con su alazán y romper record tras record.

Y entre tanto cabalgar, el día tan ansiado llegó. Demian estaba pletórico de felicidad. Aquella tarde se habían dado cita numerosas figuras del deporte y del ambiente artístico en el Ellis Park...

Osvaldo Pacheco -"Pachequito"-, con quien Demian entablaría una entrañable amistad por años que continuaría en la persona de su sobrino; o un simpático francesito de pelo largo que no paraba de gritar "Peguanó, Peguanó!!.."... Y que no era otro que un adolescente Nicolás Sarkozy, actual presidente de Francia, quien se encontraba accidentalmente en USA por razones de estudio.

La carrera se anunció por los altoparlantes: “El gran premio de Kentucky se larga en 5 minutos”, se escuchó decir, entre la algarabía de un numeroso público, boletos en mano... Más de 30 mil personas, alrededor de la pista. Para presenciar la carrera del año, para estar frente al Coloso de Tumbes por vez primera... Frente al gran Demian Ferrante Kramer.

El peruano hizo su aparición con la sencillez de siempre. Y llevaba esa sonrisa que tanto incomodaba a sus jockeys “amigos”, aunque esta vez el rostro de ellos mostraba también una sonrisa. Una mueca de triunfo, escondida bajo una máscara sórdida que anunciaba que algo estaba por suceder.

Demian avanzaba con dificultad tirando de la rienda de su alazán. No se comportaba como lo hacía de consuno. El animal parecía otro... Y en verdad, lo era.

Faltaban tan solo 30 segundos para el inicio. Y Demian notaba que algo raro estaba pasando. Y no lo supo sino hasta que fue muy tarde... Casi sin que se diera cuenta, la gatera se abrió y el caballo salió disparado como un demonio. Era más veloz que el suyo; en los primeros 100 metros ya le había sacado un cuerpo de ventaja al segundo, y la carrera estaba pautada a 1600 metros.

Al final de cuentas, a sus adversarios “… Les salió el tiro por la culata!”, pensó. Le habían cambiado el caballo, pero igualmente iba a ganar la carrera... Y por afano.

Un entusiasmo inusitado se apoderó del peruano. Estaba tan poseído como su corcel. Pero cuando se aprestaba a acomodarse sobre el alazán con pose de seguro ganador, fue que se percató de un detalle... La montura tenía una de sus trabas cortada, y de esas "trabas", Demian no entendía nada....

Mientras la cara del Peruano se transformaba por el terror, el caballo aceleraba cada vez más su marcha, como descontrolado. Estaba fuera de sí, moviendo la cabeza de lado a lado, y babeando como si tuviera rabia.

Continuará....

3 comentarios:

©Claudia Isabel dijo...

Noooo, pero confío que a mi enamorado no le ocurra nada malo!!!

Marcela dijo...

Hola!
llegué por recomendación de Claudia a conocerlos.
Pero...me parece que tengo que ir leyendo porque intuyo, me estoy perdiendo la secuencia.

¿Desde dónde tendría que empzar a leerlos para tomar el hilo de la historia?


Saludos!

El Peruano Dorado dijo...

Hola, Marcela!!... Gracias por visitar a Demian, El Peruano Dorado. Nos preguntás desde dónde podés arrancar... Bueno, comenzá con las primeras semblanzas de Ferrante, de agosto de 2006, para situarte cómo empezó esta cosa que se fue transformando en el "loser" más patético de la historia. En principio, creamos a Demian como un escritor fracasado, latino, peruano por casualidad, que en busca del éxito se encontraba en callejones que siempre le proponían salidas difíciles y humillantes. Pero, por otra parte, el personaje también tuvo su lado mágico: no envejecía, estaba siempre como de treinta y pico, lo que nos permitió divagar sobre posibles viajes en el tiempo y alquimias varias.
No obstante pendular entre la Biblia y el calefón, nos inclinamos por este último, y terminó siendo un escritor de cuyas obras no se encuentra nada, perdedor nato, asistido por una Fundación manejada por un grupo de vagos y vividores, vinculado siempre a notables y a todo tipo de actividades, pero de las que jamás saca provecho alguno; le gustarían los travestis, aunque no lo reconoce, es medio drogón, borracho, la familia -especialmente un hermano gemelos, de los 4 que son- lo odia, pero en el fondo es un ser querible y entrañable que produce una profunda ternura en la gente.
Hay algunos posteos emblemáticos para nosotros, que podés ubicar fácilmente con el buscador que tenemos dentro del Blog. Leelos una vez hechos el introito que te recomendamos.
Son: El hombre de la Atlántida, El Bingo Ferrante Kramer, Petróleo en Martelli, La Liga de hombres extraordinarios, El visionario, El niño santo, El día que internaron a Ferrante Kramer, La Red Virtual Ferrante Kramer, Dionisio el maldito, Danilo el olvidado, La Universidad Ferrante Kramer, El Parque temático Ferrante Kramer, Los 8 magníficos, El pacto, Carla, El perro de Demian una historia de amor negro.
Después, a tu gusto, entrale a cualquiera cuyo título te llame la atención.
Espero te agraden.

Patricio y AlexB - Los autores del Peruano Dorado

(*): Si querés, ponenos un LINK de nuestro Blog en el tuyo. Nosotros podemos hacerlo también si estás de acuerdo.