01 enero, 2009

Hoyo 19, el reencuentro - Parte 3

- “Sí, no se haga problema Mr. Woods, yo le aviso”. El que hablaba con el jugador más grande que haya dado el golf en su historia, no era otro que Walter Liberatti.

Tentado por la oferta de acompañarlo hasta los Estados Unidos, con todo pago, Walter se dirigió a la pensión de Don Horacio, presto a darle la buena nueva a su amigo Demian…

- “Demian, nunca te creí aquella historia de la pelota de golf y de ese negro fenómeno al que llamabas Pequeño Tigre… Perdoname, pensé cualquiera!!... Lo que pasa es que siempre andás en algo raro, te has comido cada cosa!”, recriminó Walter no sin un poco de razón, pero enojando al peruano quien con su cara lo decía todo…

- “Y ahora, que hay viaje y comida gratis, decidís acompañarme?... Viejo atorrante, vividor!... Voy a ir, pero solo, entendiste?... Y gracias por avisar!”. Demian, profundamente ofuscado, parecía cansado de tanto abuso. Pocas veces se lo había visto tan enérgico y terminante con sus amigos… Pero, todo tiene un límite. Incluso para alguien como el peruano.

Demian se dirigió a la Embajada de Estados Unidos en Argentina. Y lo que en otras épocas hubiese sido un “alto o disparo”, en esa ocasión fue un: “Pase, caballero, el embajador en persona lo espera para charlar un momento y entregarle visa y pasajes”.

Parecía una obra escrita para otro. Esto no podía estar sucediéndole al Coloso de Tumbes. Pero, sin embargo, le ocurría. Demian estaba estrechándole la mano a Lino Gutiérrez, el representante yanqui en su país de adopción, la Argentina.

Un tanto emocionado, Gutiérrez explicaba a Demian la razón de su presencia allí: “El señor Woods quiere que usted sea tratado con honores, Mr. Kramer, … Dice que gracias a usted los Estados Unidos tienen al mejor golfista del mundo; no sé cuál es la razón, pero Mr. Woods me encomendó emitir estos pasajes y ser garante de su visa en nuestro país. Tiene usted empleo y vivienda permanentes. Lo felicito. Hasta la vista y suerte!”, sentenció Gutiérrez, estrechando la mano de Demian, con inusitado fervor patriótico.

El peruano, que hacía tiempo no veía más que algún pedazo de pan duro, cuando no simplemente un pedazo de esos que así como llegan se van, pensó: “No será ésta la revancha que te da la vida, como dice Cacho Castaña”…

Sí, estimado lector, tiene usted razón. Ni en momentos de profundas reflexiones sobre la vida -como la que acabamos de presenciar- Ferrante puede dejar de ser un grasa…

Cacho Castaña!!... Qué pedazo de hijo de puutaa!....

Continuará…

5 comentarios:

Laura Osicrán dijo...

La verdad... Cacho Castaña, un desastre, super grasa!. Buen comienzo de año, qué sigan las historias!
Laura

©Claudia Isabel dijo...

Puede ser que tanto el peruano como Cacho sean grasas, pero me encantan!

Excelentes historias! por muchos años más con el Peruano dorado!!!
Abrazos

Cecy dijo...

jajaja, quieren matar al ladron que se robo esa mujer, esa mujer...

Chicos muchas felicidades!!!

Y mas mas Peruano dorado para ete 2009.

Besos

Alimontero dijo...

Jajajajaja, no puede ser, es un chanta, grasa pero fenomenal.. porfa cuánto mas esperar???

Besos,

Ali

insisto, Dunkan Sheik me encanta!!

El Peruano Dorado dijo...

Bien por Claudia, que se banca al grasa de Cacho Castaña (no te gustará Pocho La Pantera, otro amigo de Demian, no??), a Cecy,que bien identifica a Cacho con su mejor poesía, y a Ali, que demuestra buen gusto con Duncan Sheik.

En breve, las últimas dos partes de Hoyo 19, el reencuentro, y una SAGA NAVIDEÑA, de la pluma excelsa de AlexB, recuperado del aneurisma que no le permitía articular idea, en donde nos cuenta las navidades de DEMIAN,pero también de sus hermanos DIONISIO, DUILIO y DANILO.
Todoesto en enero, un mes de naja productividad.
Un beso.

Patricio