02 agosto, 2008

El Libro de Notas de los Ferrante Kramer - Parte 2

El subastador no paraba de lamentarse... “Sabés una cosa, man... Si todos los remates terminan con éste, hoy me mato... Trabajo a comisión, entendés…?”.

Dilbert lo miró condescendientemente e intentó insuflarle un poco de optimismo... “Es una mala, nada más, brother... Ya va a pasar, no te hottes! (calentés!)...”, exclamó. Lo que desconocía Dilbert era que ese día terminaría siendo inexorablemente nefasto para el rematador... Cuando las manecillas del reloj del peruano se echan a andar, el fracaso -en alguna de sus formas-, es inevitable....

El libro era increíble... Y lo había conseguido por apenas 1 dólar. Era en momentos como ése que Kooney se preguntaba cómo podía ser que un valuarte cultural como Demian estuviera tan ausente del mundo artístico. Y recordó que él mismo nada sabía de Ferrante Kramer cuando comenzó la movida en Denver, y que todo había surgido a raíz del contacto casual con una foto en la que el peruano aparecía junto a su ídolo Jim Morrison, y de la anécdota que le había contado el dueño de aquel pub donde la había visto...

“No será que este tipo es una menti..”, alcanzó a reflexionar, pero ahuyentó pronto la incertidumbre de su cabeza. Prefirió seguir creyendo en la magnífica trayectoria del Coloso tumbesino... Después de todo, “...Que sería de la Fundación y de la Universidad si él decidiera no seguir a cargo… Qué sería de los alumnos!!”, se preguntó. Pero lo principal, aunque no lo admitía: “En qué ocuparía su tiempo si la figura de Demian desapareciera de su vida de la noche a la mañana”.

No lo dudó, prefirió el “Ojos que no ven, corazón que no siente”, y no plantearse más interrogantes sobre el Peruano Dorado... Después de todo, la realidad se mostraba promisoria… En sus manos tenía el “Libro de notas” de los Ferrante Kramer.

Lo quisiera o no, ese material le arrojaría respuestas, datos, aunque quizás también más dudas. Pero no importaba, cualquiera fuere la situación, Dilbert sabía muy bien algo: “Habría un antes y un después en su vida luego de abrir aquella cerradura”.

Kooney daba vueltas el libro para verificar su inviolabilidad, y en la medida que lo analizaba en detalle, más se convencía de que debería violarlo o violentarlo para sacar sus secretos a la luz.

No obstante, tenía miedo de abrirlo por la fuerza, de dañarlo en el intento. Era un libro antiguo; más de 100 años había estado dando vueltas, y vaya a saber en qué condiciones se encontraba su interior. Tampoco quería que otro lo hiciera… Podía enterarse antes que él de los secretos tan bien guardados de los Ferrante Kramer, y quitarle la oportunidad de ser el primero.

“Con esta data, voy a dar un salto importante dentro de la organización… Uy!, si hasta me imagino…. Yo, presidente de la Fundación, pero de la sede central, la de Argentina!!... Qué orgullo!”, reflexionaba Kooney, mientras acariciaba el sobre relieve de las letras “DFK” que ornamentaban su tapa.

Qué iluso!... Dilbert no tenía idea de la empresa que había decidido formar parte. Si hubiera sabido quién era Liberatti, o tan solo visto la fachada de la Fundación de Villa Martelli, habría cambiado de opinión ahí mismo…

Continuará…

10 comentarios:

elgritoahogado dijo...

y bueno a lo mejor el éxito dependa del tamaño de la inversión... yo una vez tomé un riesgo similiar...enrollé un billete de un dolar y lo puse en la trompa de un elefante de cerámica blanco mirando a la puerta pero tampoco me fue muy bien...
Saludos!

El Peruano Dorado dijo...

Maraia, que a vos no te haya ido bien no significa que a Dilbert Kooney le vaya igual en esta historia.
Yo estoy seguro de que sobre el final, Kooney va a poder reivindicar la figura de Ferrante Kramer. Estoy convencido de ello. Respecto del elefante, estoy de acuerdo que no sirven para la buena suerte. A Demian tampoco le fue bien con Trompita en la selva tumbesina.Un beso, y gracias por tu paciencia.

Patricio

Alex B. dijo...

Patricio. Insisto con este tema que ya hemos hablado mas de una vez en nuestra mesa de trabajo. Dilbert Kooney para mi esconde algo. Me parece que no es de confiar.

Me encuentro en Mar del Plata siguiendo la pista de una historia que en algun momento Casimiro Arenas (famoso biografo de Demian) nos habia adelantado. La relacion entre Ferrante Kramer y Maria Peralta Ramos, la hermana del fundador de la Feliz. Hasta ahora, los resultados son impresionantes

un abrazo

Alex B
Co-writer
del Peruano Dorado

Leo_SCI dijo...

Yo ya lo sospechaba Alex B!!! Aquí en mardel crecí a dos cuadras de la Plaza Peralta Ramos a la que iba siempre, y me había llamado la atención una extraña inscripción en un banco de piedra que ya no está y nunca supe quíen ni por qué lo quitó hace unos cuantos años.
Aunque estaba gastada la piedra me parecío reconocer las siglas DFK MPR y una flecha atravezando a las dos. Nunca vi ningun corazon ni circulo, tal vez fue lo primero que se borró, al menos que al flecha signifique una amenaza...

Un Abrazo!

Leo_SCI dijo...

Peruano en mi blog mundo oculto te dejo el premio al ezfuerzo (auqneu con resultados siempre fallidos) para vos!

El Peruano Dorado dijo...

Alex, Leo te tiró una punta impresionante!!... Conocías lo de la inscripcción en el banco de piedra?.. Yo me metería de lleno a buscarlo. Comenzaría por la Colón, luego la San martín, y también visitaría algunos reducidores.. Quizás alguien se afanó el banco y lo vendió a un compra-venta. Yo me voy a meter en Mercado Libre y deremate, a ver si la búsqueda "Banco con inscripciones DFK MPR", arroja algo. Un abrazo.

Gracias, Leo, sos un fenómeno!!... Ahora vamos a buscar el Premio al Esfuerzo!!!

Patricio

Poetiza dijo...

Hola, me encanta poder descubir a DFK por medio de estas historias. Hoy por ejemplo, me parece que estoy en la subasta, lastima que no consegui el libro. No me gustaria que Kooney abriera el libro. Esperare aver que pasa. Un beso, cuidate.

Alex B. dijo...

Leo esta en lo cierto Patricio. Ya recorrí casi una decena de locales de marmol y granito en las inmediaciones del cementerio de mar del plata, junto al Sheraton Hotel y lamentablemente no pude dar con ese banco al cual hace referencia Leo. Pero tengan paciencia. Tengo varias lineas que por si solas tal vez no digan nada pero intuyo se trata de una serie de piezas de un intrincado rompecabezas. Voy al centro comercial del puerto en la feliz...alli sigue mi investigacion. Se dice que donde hoy esta emplazado el restaurante chihilo, hay enterrado un cofre con informacion relacionada con este tema.

Los tengo al tanto

El Peruano Dorado dijo...

Traeme lo que encuentres en Chichilo. De paso fijate si hay algunas rabas (con hielo, en el baúl del 600 no se van a echar a perder... Cuánto le ponés a Capital??... 10 a 12 horas, no??...Llegan perfectas!!)
Cambiando de tema, y volviendo al peruano que nos ocupa. Había escuchado algo acerca del cofre, pero de boca de unos pescadores borrachos, allá por mediados de los 80... Te parece que pueda ser cierto??... Quizás Leo sepa más de lo que cuenta. Por quéno te contactás con él??...

Patricio

Anónimo dijo...

http://novaletuopinion.blogspot.com/