05 agosto, 2008

El Libro de Notas de los Ferrante Kramer - Última Parte

Al salir de la casa de remates, Kooney miró a ambos lados, como si estuviera saliendo de un banco con un millón de dólares en una maleta…

- “Qué idiota soy!, reflexionó… “Se trata de un libro, y lo pagué tan solo 1 dólar”, meditó para convencerse de que no había de qué temer. No obstante, la sensación de tener algo sumamente valioso -al menos pare él- no lo abandonaba. Dilbert estaba inquieto… El libro le quemaba, y su secreto, más aún…

Decidió no perder un segundo más. Sería ese día el que profanaría las intimidades de los Ferrante Kramer. Especialmente, las de Demian…

Kooney se dirigió directamente a una ferretería cercana a su casa… “Espero que no hayan cerrado, ya es tarde”, reflexionó. Pero tuvo suerte…

- “Estábamos bajando las cortinas”, le dijo el dueño con cara de “tengo ganas de irme”. No obstante, la insistencia de Kooney hizo que lo atendiera. Para compensar la molestia, Dilbert adquirió herramientas de más: pinzas, alicates, sierras, limas, la gotita, una pizzera, y otros tantos accesorios…

- “Gracias”, dijo sonriente al dueño del local, y Kooney partió rumbo a su departamento, ubicado sobre la calle Stout, al 2500.

- “Tengo la esencia de los Ferrante Kramer en mis manos!... Soy el personaje que más sabe del Peruano Dorado en todo el mundo!”, balbuceaba mientras marchaba… Parecía un loco, la emoción le estaba haciendo perder la línea. Y no era para menos…

En el fondo, Dilbert se sentía el ganador de la lotería, estaba en otro mundo…

Fue quizás esa falta de atención en el entorno lo que le impidió ver más…. Al llegar al 1961 de Stout Street, la sede local del FBI en Denver, dos hombres de traje emprendieron marcha tras él…

Kooney, extasiado y feliz, a esa altura ya ensayaba a media voz una especie de melodía peruana, a la que había agregado una letra de su invención en forma de cuarteta:

Dilbert Kooney, sos un capo,
Un hueso duro de roer,
Tenés todos los secretos,
De los Ferrante Kramer


Hasta acentuaba mal el apellido sobre la última sílaba, para que le rimara más. Pero en eso…

- “Es él, es nuestro hombre”, se escuchó decir de boca de quienes venían detrás suyo, “Vos entrale por la derecha, yo lo agarro por la izquierda”…

- “Danos el libro, o sos boleta, amante de peruanos!”, le gritó uno de ellos a Dilbert.

Instintivamente, Dilbert sujetó el libro, y eso les facilitó la búsqueda a los dos monos ue lo maniataban... “Ahí tiene el libro, dámelo, o te mato!”… “No te doy nada, es mío!”, “Dámelo!”, “No te doy nada!”, así la lucha se fue desarrollando con un claro ganador… Mejor dicho dos claros ganadores…

Kooney quedó destrozado, en el piso, con la boca sangrando, amorotonado… Pero dejaba ver una sonrisa dibujada en su rostro.

Entre sus dedos, había conseguido retener una hoja del libro. No lo era todo, pero tenía algo. Se echó de espaldas sobre el piso, y comenzó a leerla…

“Si papá o abuelo pudieran verme, estarían orgullosos de mí!... Si supieran las amistades y relaciones que hice!!... Por caso, hace apenas unos días conocí a Edgar. Es un tipo bárbaro!... Hice migas con él muy rápidamente. Los americanos son muy hostiles con los latinos, te tratan mal… Pero Edgard es diferente. Sin más, esta noche me invitó a cenar a un lujoso restaurante. Y me dijo que luego iríamos a su departamento para tomar unos tragos… Bueno, tan mal no me está yendo acá. Ya tengo dos amigos, o “mas que amigos”…. Primero, Truman Capote, y ahora al Director del FBI, Edgar… Ambos son generosos, y me piden muy poco a cambio… Y me han dicho que pronto me presentarán a otra gente de las artes y la política: Rock Hudson, Burt Lancaster, Montgomery Clift, Liberace, Roy Cohn, McCarthy… Si sigo haciendo plata como hasta ahora, pronto voy a empezar a escribir algo. Bueno diario, hasta mañana!... Demian”.

Kooney tenía los ojos vidriosos. Una mezcla de indignación y vergüenza se apoderó de él. “Dios mío, entonces viene de familia!”, se dijo para sí…

Pero, en fin, prefirió como antes no preguntarse nada más… “Ojos que no ven, corazón que no siente”Llevó la hoja a su boca, y comenzó a masticarla…

FIN

16 comentarios:

Laura Osicrán dijo...

El fantasma de Demian persiguió a Kooney. Un final digno del peruano!. Lo de ustedes es muy bueno!.

Laura

©Claudia Isabel dijo...

Excelente, como todas sus historias...Un placer leerlos y esperar la próxima!
Abrazos miles.

El Peruano Dorado dijo...

Gracias, Claudia, por tu apoyo constante. Un beso.

Patricio/ AlexB/ The peruvian

Roberto Esmoris Lara dijo...

Estoy aún conturbado...lo sabía, claro...los ídolos suelen ser de barro, es lo que la Sra Papaia dejaba entrever en "Iquique sin tí"....pero tengo como un nudo en la garganta. No puedo continuar, me cuesta un perú seguir hablando. Perdonen amigos...gracias...

REL

El Peruano Dorado dijo...

Demian siempre derrapaba en la curvas. Quizás hayan sido esos pies de barro de los que habla Matilde Papaia...
Y aflojate la bufanda.
Un abrazo.

Patricio

Leo_SCI dijo...

Una hoja que dice mucho sin decir nada, deja ver lo grande que es el Peruano y con la intriga que quién es ese.
Sin duda es del diario de los FK.
Muy bueno.
Un Abrazo!!

Diario 2011 : El Futuro Ya ! dijo...

Un sitio mágico.. felicitaciones ...


Ya que están visiten http://diario2011.blogspot.com ! ! !

Alimontero dijo...

ehhhhhhhhhhhh!! que rico es volver y seguir estas entretenidas historias... espero la siguiente!!
un abrazo amigos!!

Ali

BETTINA PERRONI dijo...

Verdad que si aplican esos dichos?... yo le sumaría el "hijo de tigre... pintito" jajaja.

Besitos,

El Peruano Dorado dijo...

Diario 2011, Ali y Bettina: gracias por seguirlo a Demian. Recién se levantó, y pidió que le leyéramos los últimos comments... Se puso a llorar como un chico. Está recontra sensible.Le llega mucho lo de ustedes. Creo que en la medida que le dan amor, siente un deseo irrefrenable de seguir contándonos historias para que ustedes las lean en el Blog.
Ahora nos está contando una sobre "La reconciliación" con su familia, en una época que....

Patricio/ AlexB

Poetiza dijo...

Hola, que final para ese malvado, espero se atragantara al masticar la hoja. Facinantes historias las de DFK. Un saludo y beso para el. Cuidense. Besos a la distancia.

El Peruano Dorado dijo...

Poetiza, Kooney salvó la honra del peruano. No es un malvado. Si esa hoja hubiera salido a la luz, habría quedado al descubierto esa "bipolaridad" sexual de Demian. Te imaginás lo que habría dicho la chusma sobre su persona??.. Pero, gracias a Dios que estamos nosotros y este Blog, que no hacemos otra cosa que proteger su buen nombre y honor. Un beso. Y gracias por visitarnos.

Patricio/ AlexB

lichazul...elisa dijo...

alex...patricio

lo que se hereda no se hurta...

excelente remate!!

Alimontero dijo...

a ver a ver... los extraño...toc. toc... un beso mientras, si??

Ali

elgritoahogado dijo...

Hola yo se que vengo tarde, pero hay alguien que una vez invento algo que se llama receso invernal, que por si no sabes Demian, es aquella época del año (7 dias en mi caso) en los cuales tratas de hacer todo lo que en 12 meses no podes...
Hoy llego y me encuentro con una nueva revelación, maravillosa y terrible como toda la vida del peruano...
Lo que no me queda claro es porque se comió el papel...
Esmoris Lara habrá hecho lo mismo con el diario de la Papaia y de ahi el nudo en la garganta...??

Besos!

Anónimo dijo...

http://novaletuopinion.blogspot.com/