25 febrero, 2009

La Navidad de Demian - Última Parte

La puerta de la habitación de Demian estaba entreabierta. Arenas ingresó... La luz estaba apagada en la penumbra. Llegó a ver a Demian tirado en la cama. Lo sintió roncar. Intentó prender la luz pero estaba quemada la lamparita. No había velador. Casimiro dejo la puerta abierta. Aun había luz natural. Antes de despertar al peruano, aprovechó para guardar en su mente algunas instantáneas del mundo íntimo de Demian...ese que nadie conocía.

La habitación era amplia. Una cama. Una especie de mesa, dos sillas. Un mueble con cajones. Algo de ropa desacomodada en el piso. Una tabla de corcho en la pared con varios artículos de diario y fotos pegadas: un artículo de Bill Gates, una foto de Gerard Depardieu, una que Casimiro intuyó era de Demian en su juventud con sus hermanos y su padre. Arenas se sorprendió al ver que en la misma, el padre de Demian estaba tapándole la cara con un sombrero.

Sobre la mesa, un porta vela con una vela a medio consumir, unos fósforos, unas fotos de una joven que el supuso era Hilda las Condes, el gran amor de Demian, unas hojas manuscritas, varias biromes y dos copas. Debajo de la mesa, en un balde, una botella de champagne Monitor con hielo. Evidentemente Demian esperaba a alguien para festejar la nochebuena. Eso alegró imprevistamente a Casimiro. Demian no iba a pasar la navidad en soledad. No había cosa peor que esa.

Habían pasado las 22.30, de afuera se escuchaban los gritos de Don Horacio y el resto de los habitantes de la pensión que se preparaban a sentarse a cenar todos juntos como una gran familia.
- “Nadie viene a buscar a Demian?”, pensó Casimiro...”… Envidiosos fracasados de mierda!”, dijo para sí. “¿Cómo podía ser que un hombre tan grande como Demian quedara recluido en una pieza roñosa como esta, en un rincón de Villa Martelli en la nochebuena? Qué injusticia!”.

Se sentó frente a la cama e intentó despertar a Demian...moviéndolo. "Demian....soy Casimiro...despertate que ya van a ser las doce...".

Como respuesta, Demian emitió un fuerte eructo. De golpe, la habitación se llenó de olor a vino barato.... "Las mezclas van a matarlo”, pensó Casimiro.

- “Estas bien?”, le dijo. Demian le respondió con un sonido gutural. Casimiro intuyó que Demian lo escuchaba y entendía lo que le estaba diciendo por lo cual empezó con una breve introducción de su cometido. Nunca hasta entonces Arenas había tenido oportunidad de hablar en intimidad con Demian a quien tanto admiraba.

Le pareció el momento propicio para contarle acerca de las distintas investigaciones que había llevado adelante con respecto a su obra y la intervención del destino, le dio también algunas consideraciones personales que según la teoría de Casimiro, demostraban que el fracaso sistemático del Peruano Dorado en todos sus proyectos laborales, personales o sociales estaban sindicados por la mano negra de su hermano mayor, Dionisio.

Con tanto énfasis habló Arenas, que se hicieron las doce de la noche casi sin que éste se diera cuenta. Demian hasta entonces se había mantenido inmóvil tirado en la cama de espaldas a Casimiro y cada tanto emitía un mugido que Arenas interpretaba como "Claro" o como "Aha!".

A las doce en punto un ruido de cohetes ensordecedor inundó la noche. El ruidoso festejo de la llegada de la nochebuena hizo saltar a Demian de la cama que miró a Casimiro extrañado.

- “¿Quien es usted?”, le dijo balbuceando de miedo.

- "Demian....” -dijo Arenas- “Soy Casimiro...Feliz navidad!".

El peruano se abrió paso a los empujones entre la oscuridad. Casimiro estaba desencajado. No sabía qué hacer. Ferrante corrió debajo de la mesa y sacó la botella de champagne que estaba en hielo dentro del balde. Tomo las copas y se dirigió tembloroso a Casimiro mientras abría la botella.

- “No se quien sos pero menos mal que viniste. Es una pena que no tengas con quien pasar las fiestas”… Sirvió la copa para Casimiro y empino la botella del pico en su boca.

- “Feliz navidad....jajajajajaja!... Feliz navidad Dionisio, feliz navidad Duilio, feliz navidad Danilo, feliz navidad Hilda, feliz navidad Walter!!!”

Casimiro estupefacto escuchaba a Demian entre risas embebidas en alcohol, deseándole felicidad a sus seres queridos.
Al cabo de unos minutos, comenzó a perder la línea pareciendo desmayarse. Quedo tirado en el piso, volcándose en el tórax los restos de champagne mientras decía en voz baja:

- “Qué bueno que viniste con nosotros Casimiro... Es una pena que no tengas a nadie para pasar las fiestas...Feliz navidad”… Después de eso, cayó inconsciente.

Arenas, aún con la copa en alto, lo miró, tomó un sorbo y dejándola sobre la mesa se acercó a la puerta.

- “Feliz navidad Demian!...”, dijo con la voz quebrada. Cerró la puerta y se marchó. Al salir se cruzó con Don Horacio que terriblemente borracho lo miró y le dijo.

- “Qué te pasa querido?.. porqué lloras? te emociona la navidad?”

- “Sí...puede ser” -dijo Casimiro ahogando el llanto- “Feliz navidad”… Y se marchó.

FIN

Nota: como habrán podido apreciar, esta es una de las historias más tristes del Peruano Dorado jamás contadas. La escribió AlexB, y le dije en su momento: "Es tan triste, que lloré en serio!". Qué sea la última vez!". Me entendió, y comenzó a bosquejar "La convención de fans de Ferrante Kramer", algo poco serio, como todo lo que escribimos.

Nos vemos en apenas unos días.Y para compensar un poco las lágrimas que seguramente a ustedes también les arrancó este relato, sobre el margen derecho tienen unos nuevos vídeos de Demian: "Alcancía de carne", "Billetera mata galán", "La duda" y "Juego de manos".

Patricio

21 febrero, 2009

La Navidad de Demian - Parte 1

Continuando con la saga de las Navidades de los Ferrante Kramer, concluimos con la del gran escritor latinoamericano Demian Ferrante Kramer, nuestro querido Peruano Dorado. Luego de las fastuosas y delirantes crónicas de las fiestas de Dionisio, Danilo y Duilio, le ha llegado el turno a esta triste historia, acaecida la noche del 24 de diciembre de 2008, en Villa Martelli.
Qué la disfruten, si pueden...

- “Pero Patricio!!...” -repetía una y otra vez Casimiro- “… ¿Es necesario?”

Al parecer, Casimiro Arenas, conocido biógrafo del Peruano Dorado, tenia algo en el fondo de su corazón que le impedía llevar adelante la tarea encomendada.

Tal vez, creyendo que mostrar una intimidad en la vida del peruano tan simple como el festejo de navidad, podría llegar a desatar posiciones encontradas: por un lado, aquellos que verían a un grande de verdad, con vivencias de ser humano normal. Otros -tal vez aquellos contra los cuales desde aquí siempre luchamos- intentarían destacar algún rasgo de humildad de Demian, para compartirla en una falsa miseria, artilugio que difícilmente podría ser desenmarañado por la masa en general.

D´Orrys utilizó una vez más su puntillosa dialéctica y en pocos minutos convenció a Arenas de que su misión estaba llamada a quedar en los anales del periodismo de investigación...

- “Probablemente…” -insistía Patricio- “… su trabajo, Casimiro, sea el punto de partida para una nueva manera de que la sociedad disfrute de la obra del peruano… En fin Casimiro…” -resoplo D´orrys- “… vaya a ver a Demian y déjese de joder!”

La voz de D´Orrys sonó como un estruendo en nuestra recepción.

Casimiro cerró la puerta con un dejo de tristeza. Su imparcialidad periodística tal vez lo llevara a mostrar algún aspecto triste de la vida de Demian del cual en el futuro, el podría arrepentirse.

Tomó el 67 camino a Martelli y empezó a imaginarse el hilo conductor de las preguntas que le haría al peruano. Recuerdos de Tumbes, de navidades en sus viajes por el mundo, deseos para el año que se inicia... En fin, trataría de buscar el lado sensible de Demian para mostrarle al mundo.

Tan ocupado estaba Casimiro en hilvanar la entrevista a Demian que los casi cuarenta minutos del viaje le pasaron volando. Mientras se bajaba en la esquina de Mitre y General Paz para ir hasta la pensión de Don Horacio, llegó a la conclusión que era la primera vez en su vida que iba a estar frente a frente con Demian.

Había poco tráfico. De hecho, este año más que nunca, el feriado del 24 para la administración pública, arrastró a muchos sectores de la economía a acompañar la tendencia haciendo que casi todos los comercios cerraran después de las 16 o 17 horas. Eran las 19.30. Si no fuese porque Casimiro Arenas era soltero, y no tenia familia, se podría decir que le hubiese gustado estar en otro lado, y no pasar la nochebuena con Demian en la pensión de Don Horacio.

Llegó a destino. Al golpear la puerta le abrió Don Horacio, el nauseabundo dueño de la pensión...

- “Hola Casimiro... Felices fiestas!”, e intentó abrazarlo. Arenas, con su mejor cara de circunstancia evadió la muestra de afecto pensando que si la concretaba, la mezcla de olores que emanaban del hombre, lo harían perder las formas y tal vez desmayarse.

- “Tengo una camisa nueva...te gusta? me la regalo la Érica". (1)

- “Si... muy linda”, dijo Casimiro (casi sin mirar).

- “Está Demian?”, preguntó fastidioso.

- “Si” -dijo el viejo entre risotadas- “… Llegó hace un rato, vino un poco liquidado... evidentemente arrancó temprano con los festejos..."

A Casimiro, el comentario de Don Horacio le hizo doler el pecho...pero no un dolor físico, una especie de dolor espiritual.

(1) Erica Rosas Villalobos era una paraguaya que habitaba la pensión. Algunos malintencionados indican que la joven "pagaba" su hospedaje en especies. Quienes la conocimos personalmente dudamos seriamente de esa afirmación, teniendo en cuenta que era una joven a la cual se la podía calificar como bonita y seria casi improbable que entregase su cuerpo esbelto a Don Horacio algunas horas por mes a cambio del costo de la renta. Erica, tendrá un papel preponderante en algunas historias del Peruano Dorado que iremos develando en los próximos meses.

Continuará…

17 febrero, 2009

La navidad de Duilio - Última Parte

Lucca Paredes llegó al Centro de Sanación de la Mente Ferrante Kramer de Denver, regenteado por Duillo, y no podia sacarse de la cabeza el relato del taxista. Se sintió un poco extraño al ver pasar una cabra por el medio de la sala de espera… "Ciudad de locos!!" -recordó parafraseando al hombre que lo había sacado del aeropuerto-.

- "Mr Duilio is comming. Please wait here one minute."- le dijo en un pulcro inglés un jovencito de lentes nerd y un inmaculado delantal.

- "Ok, tanks"-tiró Andrés, que a gatas había pispeado a lo largo de toda su vida un par de videos del Victor English Method. Al rato apareció Duilio. El parecido con Demian era asombroso. Salvo porque se encontraba con el pelo teñido de negro, y venía por el pasillo en rollers… "Ciudad de locos!!" volvió a pensar. “…Entiendo porque este tipo se hizo millonario aquí”, reflexionó.

Duilio saludó a Andres como viejos amigos. Preguntó por Demian, por Liberatti y hasta por Patricio D´Orrys. Al parecer, el tercero de los Ferrante estaba muy al tanto de la obra de los seguidores de su hermano menor.

Lucca Paredes le explicó el motivo de su viaje pero no podía dejar de lado la historia que había contado el taxista. Estaba turbado. Mientras el pensaba en todo lo que le había dicho, Duilio hablaba y hablaba y gesticulaba excitado. La oficina de Duilio era rara. Desordenada y con posters de Bruce Lee descoloridos, Gerard Depadieu, Nicola di Bari y el Che Guevara. En un marco una foto de la playa de Tumbes y una con sus hermanos y su padre. Extrañó ver en esa foto a Demian con la cara tapada por su padre por un sombrero.

- “Duilio…”, dijo Andrés casi cortándolo-, “…Me encanta todo lo que me decís, y está bueno esto de poder difundir tu navidad, pero hay un tema que me tiene intrigado…”

- “Dime..” -le respondió Duilio con franqueza-

- “El taxista que me trajo me contó una historia medio escabrosa del aeropuerto de Denver, y quisiera que me des algún dato, ya que ese tipo de historias me interesan mucho". Y comenzó a relatarle con lujo de detalles sus dudas con respecto a los extraños murales.

La cara del hermano de Demian se iba transformando. Dejó de ser jocosa para volverse taciturna.

- “Andrés… esos son temas con los cuales es mejor no mezclarse” –dijo, tratando de cambiar de plano la conversación.

- “Yo puedo investigar!!” -gritó Andrés- “… Algo debe haber!!!!!”

Una vez más, Lucca Paredes tuvo un rapto de grandilocuencia. Se paró en su silla y empezó a vociferar en relación a un nuevo orden mundial, conspiraciones planetarias y vaya a saber cuántas cosas más. A diferencia de otras veces, ese ataque de exaltación le dio frente a un tipo que manejaba un centro de salud mental. Mientras Andrés se descostillaba gritando en pos de la democracia en los países oprimidos, Duilio tomó el teléfono y en voz baja dio una instrucción a alguien.

Al instante, aparecieron dos enfermeros con ropas blancas que tomaron a Andrés por detrás, y sin decir agua va o agua viene, le introdujeron en el cuello una inyección con un somnífero. Mientras iba entrando en una profunda somnolencia provocada por la sustancia aplicada, Andres pudo ver a Duilio que otra vez con el teléfono en su mano decía en perfecto español:

- "…Está encaminado, creo… y es un peligro…¿Qué hacemos?"

Lo siguiente fue lo mas extraño de todo. Hace unos días, recibimos un llamado del Dr. Romero, Subdirector asistente administrativo contable del Hospital Psicoasistencial José Tiburcio Borda de la Ciudad de Buenos Aires, en donde nos informó que Andrés se encontraba amordazado en la guardia de dicho nosocomio con una nota pegada en su pecho que decía. "Ténganlo por ahí… si vuelve a Denver es boleta. Feliz navidad".

La nota, cerraba con una "G", una escuadra y un compás.
FIN

14 febrero, 2009

La navidad de Duilio - Primera Parte

Luego de la digresión motivada por el mal rato que está pasando nuestra amiga y mentora Claudia Isabel Lonfat y su incomparable Blog de poesía "La perla de Janis", volvemos al ruedo con la crónica de la navidad 2008 vivida por Duilio Ferrante Kramer, otro de los hermanos de Demian, médico, realizada por nuestro enviado espacial a Denver, USA, Andrés Lucca Paredes.

Que la disfruten!!

Patricio/ AlexB/ Demian


Andrés Lucca Paredes llegó a Denver en la mañana del 24 de diciembre. En los Estados Unidos, la nochebuena no es festejo; las actividades sociales y familiares comienzan el 25 a la mañana con la apertura de los regalos (como nosotros hacemos en reyes) por lo cual, nuestro enviado, aprovechó para pasar todo el día previo a navidad con Duilio Ferrante Kramer y tratar de averiguar -más allá de nuestro pedido- otros detalles de su actividad en el Centro de Sanación de la Mente Ferrante Kramer, en Denver.

Algo empezó a incomodar a Andrés, cuando informó al taxista el destino, en las puertas del aeropuerto de Denver…

- "Al loquero?"….-dijo en perfecto español- "...Por lo menos usted se hace cargo… ¿Sabe usted que en Denver, todos estamos medio locos?”, sin más, dijo, haciéndose el interesante… “… Mire lo que pasa en este aeropuerto!!…"
- “¿Qué pasa?”, preguntó Lucca Paredes con cierta incredulidad, sintiendo una fuerza interior que le hacia crecer exponencialmente su curiosidad.

- Si paseás por el hall central –empezó a hablar el taxista- vas a ver una mujer africana con vestido colorido de nativa, que supuestamente celebra el arte que se muestra en el aeropuerto, una chica rubia con labios de cupido, una estrella de David en su pecho y una Biblia cristiana en sus manos yacen en sus tumbas abiertas para alegrarte la vista; una ciudad en llamas, niños durmiendo en pilas de ladrillos, una cola de mujeres llorosas en andrajos con niños muertos en sus brazos, una nota real de una niña que murió en un campo de concentración nazi, una enorme figura semihumana con máscara de gas blandiendo una enorme espada y una metralleta... palabras extrañas, en idiomas extraños en el suelo sin explicación acerca de su significado… ¡Bienvenidos al Aeropuerto Internacional de Denver!”, gritó, cerrando su soliloquio.

Esos murales, llenos de una extraña historia, son la manera que tiene la ciudad de recibir a sus visitantes, con imágenes que muestran sus escalofriantes murales llenos de oscura simbología.

- “Ciudad de locos!!…Aeropuerto de locos!!” -continuó el taxista mientras Andrés se impacientaba por escuchar más de la historia.

- “Lo más evidente se encuentra sin duda en los murales y piezas llenas de simbolismo en todas las esquinas y muros de este aeropuerto. Los artistas que realizaron estos murales, aseguran que las líneas maestras para sus obras les fueron dadas antes de comenzar. Hay un montón de simbología de sociedades secretas en el aeropuerto”

Andrés estaba desorbitado. Justo él, adepto como pocos a los proyectos faraónicamente desopilantes, se encontraba frente a uno que a simple vista parecía imposible.

- "Niños muertos bajo la espada de una militar con un símbolo muy parecido al del águila nazi en su gorra. Edificios destruidos y miles de deportados tras él, que llevan una metralleta en la otra mano y una mascarilla antigás en su rostro lo que le da un aspecto extra terrestre… La paloma de la paz bajo su espada, un misterioso arco iris en el cielo y mujeres llorando con sus hijos muertos en sus brazos, una niña rubia muerta con flores en sus manos y la cruz cristiana, tortugas atrapadas en la red, una nativa africana en su tumba… Qué tiene que ver eso con un aeropuerto internacional?", preguntaba el taxista, mientras Andrés se babeaba y no podía dar crédito a lo que escuchaba..

- “Es más…”, terminó diciendo casi resignado, “… Hasta hay signos por todos lados de una "g, una regla y un compás"… ¿Será el escudo de los arquitectos?... Llegaaamos!!!... son catorce dólares con 25 centavos!!!”, dijo, trayendo violentamente a Andrés de ese extraño viaje a la realidad.

A Andrés -que seguía concentrado en el relato- se le heló la sangre…el signo descrito por el taxista era el símbolo de la masonería.

Continuará…

10 febrero, 2009

La perla de Janis es un Blog de poesía...

Hacemos un paréntesis en las historias del Peruano Dorado para darle lugar al siguiente texto, tomado del Blog http://ellugardejuan.blogspot.com/2009/02/libertad-de-expresion.html.

Adherimos a la causa en defensa de Claudia Isabel Lonfat, poeta de lujo y mejor persona. Esperamos con ello contribuir a que Blogger le retire la injusta calificación de Blog de "contenido dudoso" a La Perla de Janis, malintencionada y anónimamente adjudicada por alguien que no merece respeto ni atención algunos.

A Blogger, administrador de esta gran comunidad virtual, le pedimos que audite el Blog censurado, y que resuelva la cuestión proveyendo la justicia que demanda el caso.

Patricio/ AlexB / Demian

Este es el texto que tomamos incolsutamente de un Blog amigo; estamos seguros que no habrá cargos en nuestra contra...

"¿Qué se puede hacer para evitar las calumnias en los blosgs y para restaurar el buen nombre de sus administradores?

A Claudia, una amiga poeta que administra La perla de Janis, uno de los blogs más visitados de poesía de América Latina, un usuario celoso y desaprensivo ha marcado su blog como lugar de contenido no apto para todos los públicos, que requiere de una aceptación previa para visitarlo.

Hace más de un año que sigo ese blog, y puedo afirmar que su contenido es un homenaje a la Palabra, al don que tenemos los humanos de plasmar con bellísimas letras los sentimientos que invaden el alma. En cada visita que hago a su blog salgo enriquecido por la expresión de sentimientos, pensamientos solidarios y descripciones sobre el día a día de las personas. Unas entradas que me hacen reflexionar gozando de la maravillosa forma que utiliza Claudia para expresarlas.

Y desde hace unos días, esta excelente poeta se siente triste e impotente ante la cobardía de un usuario anónimo que ha marcado su blog como de contenido no aceptable, echando hacia atrás a muchos lectores que podrían beneficiarse y alimentar su espíritu con la calidad de sus textos y ocasionando un estado de frustración y rabia contenida entre todos aquellos amigos que la conocemos y visitamos asiduamente.

Como esa cobarde acción la puede realizar cualquiera y ello nos puede afectar algún día también a cada uno de nosotros, pregunto: ¿Qué se puede hacer para evitarlo y que Bloger restaure el buen nombre y la calidad del blog de nuestra amiga?

PD: realicemos miles de estas entradas en Blogger, hasta que el tema tome "entidad", y alguien lo lea por mera curiosidad.