
Liberatti, a la sazón árbitro de aquella disputa de intereses, no sabía si reír o llorar.
Delante de él, dos tipos, conocidos empresarios martellianos, se peleaban como chicos por obtener la presencia de Ferrante Kramer en un evento local.
Nunca nadie había luchado por el Peruano Dorado de la manera que lo hacían Garcilazo Morales, Gerente General de Ascensores Martellianos, y Rogelio Pinedo Díaz, Presidente de Xilingoms, una firma dedicada a la manufactura de artículos de caucho... “Otra vez Demian relacionado con la goma!”, pensó en aquel momento Walter, intentando alejarse un poco del griterío ...
- “Yo vine primero, Garcilazo!, Demian tiene que venir a mi evento”, vociferaba Pinedo, en un claro intento de desplazar a su vecino empresario, y ganar la cuestión...
- “No, querido!!!... De ninguna manera, lo necesito tanto como vos!... Que los dos hayamos elegido la misma fecha, no es problema que yo tenga que resolver. A lo sumo, que sea la Fundación quien decida!”, respondió Morales, a los gritos...

Sentado en un rincón de la sala, se entretenía llevándose a la boca un viejo boleto enroscado de la línea 67, simulando un cigarrillo. Si bien no fumaba, “algo” lo motivaba a tener ese minúsculo cilindro entre sus labios...
- “Bueno, basta de boludeo!”, bramó Walter... “Si siguen gritando así, nos van a denunciar a la policía por ruidos molestos!!... Son gente grande, che!!... tenemos que encontrarle al tema una solución!... No tengo la culpa que ustedes hayan elegido el 7 de junio para hacer sus fiestas. El Peruano no se puede desdoblar!... O está en un lugar o en el otro!!!”...
Y prosiguió, si dejar hablar a ninguno de los dos....
- “Además, Demian, a quien ambos quieren, no ha dado su opinión al respecto, que joder!”, remató.... “El que decide es él, no es cierto maestro?”, dijo, girando su mirada...
Ferrante no acusó recibo de la pregunta de Walter, estaba en otro mundo... Mascando aquel boleto, y sonriendo como alejado de la situación, daba señales de no haber escuchado ni entendido nada de lo dicho en aquel recinto...
Liberatti, ni lerdo ni perezoso, se acercó al él para evitarle un papelón... No fuera a ser que los disputantes se percataran de la mamúa que Demian traía encima o del daño cerebral permanente que denunciaba su rostro, y se arrepintieran… De por medio estaba la “paga” que tanto Morales como Pinedo habían comprometido realizar en caso que el peruano prestara sus servicios.
Walter le susurró algo al oído, a lo que Demian pareció asentir...
- “Bueno, señores, no se pelea más!!... Le consulté al maestro acerca del lugar que elegiría para disertar el 7 de junio, y se inclinó por vos, Pinedo... El 7 es todo tuyo!”, sentenció en voz alta...

Recién en ese momento Liberatti se percato de su error.... Su última frase: “El 7 ES TODO TUYO”, trajo a la mente del Atila de Tumbes cientos de situaciones donde ese fatídico número había sido sinónimo de dolor y agonía...
Walter, conmovido por la triste imagen del peruano, fue a socorrerlo de inmediato... “Maestro, maestro, me refería a otra cosa… No hay nada que temer…Se lo juro!!!”
Continuará....
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3 comentarios:
Me atrapó de entrada!. Me da la impresión que al peruano le va a ir bien en esta historia. Puede ser?. Laura
Pobre! esta muy traumado :(...ojalá esta vez no termine como siempre.
Besos
Acabo de recibir una extraña invitación a una muestra fotográfica de Demian. ¿podrán ustedes darme algun dato adicional?
Gracias y sigan asi.
Aldo
Palermo
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